Reconoce los signos de un ictus y sus efectos a largo plazo
lunes 31 mar 2025

Cuando una persona sufre un ictus o accidente cerebrovascular, el objetivo inicial es estabilizarla, asegurando que sus funciones vitales se mantengan bajo control para evitar complicaciones graves.
Después de esta fase, el proceso de recuperación incluye diversas terapias como fisioterapia, ocupacional, del habla y apoyo psicológico, todas orientadas a tratar las secuelas físicas, cognitivas y emocionales que pueden quedar después de un ictus.
La rehabilitación es un proceso largo que puede variar entre meses o incluso años, dependiendo de cada caso. Mientras algunos pacientes logran una recuperación considerable, otros pueden enfrentar discapacidades que perduran de manera permanente.
El acompañamiento adecuado de familiares, amigos y profesionales de la salud juega un papel crucial en la recuperación y mejora de la calidad de vida después de este tipo de accidente.
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Señales previas de un ictus: ¿cómo detectarlas?
Antes de sufrir un ictus, algunas personas pueden experimentar ciertos síntomas de alerta que requieren atención médica inmediata. Entre los más comunes se encuentran debilidad o parálisis repentina en la cara, el brazo o la pierna, sobre todo de un solo lado del cuerpo. También pueden presentarse episodios de confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice.
Otros síntomas a tener en cuenta incluyen alteraciones visuales en uno o ambos ojos, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación, y dolores de cabeza intensos sin una causa aparente.
¿Qué define a un ictus grave?
Un ictus se considera grave cuando causa daños significativos en el cerebro, lo cual se refleja en síntomas severos o que duran más tiempo, como parálisis, problemas graves de habla o comprensión, pérdida importante de la visión, y alteraciones severas en la cognición o en la percepción.
La gravedad de un ictus depende de varios factores, como la zona del cerebro afectada, el tipo de ictus (isquémico o hemorrágico), y la rapidez con que se administre tratamiento.
Cuando el ictus es grave, las consecuencias pueden ser discapacidades a largo plazo, alterando de forma importante la calidad de vida de la persona afectada o, en algunos casos, poniendo en riesgo su vida.

¿Cuánto tiempo se necesita para recuperar el habla tras un ictus?
Recuperar la capacidad de hablar después de un ictus puede llevar semanas, meses o incluso años, dependiendo de la gravedad del daño cerebral. En algunos casos, las secuelas son permanentes.
La clave para una recuperación óptima es la intervención temprana, aunque la velocidad de mejora suele ser mayor al principio y puede ir disminuyendo con el paso del tiempo.
Diferencia entre derrame cerebral e ictus
Aunque se utilizan de manera intercambiable, un derrame cerebral y un ictus se refieren al mismo evento médico, conocido como accidente cerebrovascular. El término "derrame cerebral" es más común en algunos países, mientras que "ictus" es la denominación médica más utilizada internacionalmente.
Ambos términos describen la interrupción del flujo sanguíneo hacia una zona del cerebro, ya sea por un bloqueo (isquémico) o por la ruptura de un vaso sanguíneo (hemorrágico), lo cual causa daño cerebral. No existen diferencias significativas entre ambos más allá de la terminología.
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